Plantilla descargable de testamento ológrafo (orientativa)
Recuerda además: el testamento ológrafo solo lo puede otorgar una persona mayor de edad, debe llevar la fecha completa (día, mes y año) escrita de tu puño y letra, y tu firma al final. Después de tu fallecimiento, debe presentarse ante notario para su adveración y protocolización en un plazo de 5 años. Si el plazo transcurre sin presentarlo, el testamento pierde toda su validez y la herencia se tramita como si el fallecido no hubiera dejado testamento alguno.
| Requisito de validez | Obligatorio |
|---|---|
| Escrito íntegramente a mano por el testador | Sí |
| Fecha completa (día, mes y año) de puño y letra | Sí |
| Firma del testador al final | Sí |
| Presentación notarial en 5 años tras el fallecimiento | Sí, para su validez |
| Impreso, mecanografiado o firmado por otra persona | Invalida el testamento |
heredy.es — Modelo orientativo, debe copiarse a mano
Yo, (nombre y apellidos completos), con DNI número , mayor de edad, en pleno uso de mis facultades mentales, otorgo este testamento de forma libre y consciente, revocando cualquier testamento anterior que hubiera otorgado.
Esta página forma parte de la guía de herramientas y calculadoras de herencias de Heredy.
Primero. Instituyo como mi(s) heredero(s) universal(es) a (nombre, DNI y relación de parentesco de cada heredero), respetando en todo caso la legítima que corresponda por ley.
Segundo. Lego a el siguiente bien: (describe el bien concreto). (Elimina este párrafo si no vas a dejar legados específicos.)
Tercero. Nombro albacea a (nombre y DNI), para que vele por el cumplimiento de este testamento. (Elimina este párrafo si no vas a nombrar albacea.)
Y para que conste, firmo este testamento ológrafo, escrito enteramente de mi puño y letra, en , a de de .
Firma:
Por qué el testamento ológrafo tiene más riesgo que el notarial
Es válido, pero nadie comprueba la capacidad del testador, revisa la redacción ni garantiza que se cumplen los requisitos formales. Los fallos más frecuentes son estos:
- Fecha incompleta.
- Firma ilegible, que hace dudar de su autenticidad.
- Redacción ambigua, que cada heredero interpreta a su manera.
- Tachones o correcciones sin salvar.
- Que el documento no aparezca tras el fallecimiento.
Además, antes de surtir efecto debe pasar por un expediente notarial que compruebe que la letra y la firma son del testador, con testigos o con una prueba pericial. El testamento notarial evita todo esto por un arancel fijo y modesto, así que esta plantilla sirve como solución de urgencia y conviene sustituirla cuanto antes.
Comprobación final antes de guardarlo
- Todo el texto está escrito a mano por ti, incluidos el lugar y la fecha con día, mes y año.
- La firma es la que usas habitualmente y está al final.
- Las palabras tachadas, enmendadas o escritas entre líneas están salvadas con tu firma.
- Si ocupa varias hojas, van numeradas y firmadas.
- Cada heredero aparece con nombre y apellidos completos.
- No hay partes impresas, mecanografiadas ni escritas por otra persona.
Un testamento ológrafo no consta en ningún registro: si nadie lo encuentra, es como si no existiera. Guárdalo en un lugar seguro y dile a una persona de confianza dónde está. También puede dejarse en depósito en una notaría mediante un acta.
Qué ocurre con el documento después del fallecimiento
- Presentación. Quien tenga el testamento en su poder debe llevarlo a un notario en los diez días siguientes a conocer el fallecimiento. Si no lo hace, responde de los daños que cause el retraso. También puede presentarlo cualquier interesado.
- Comprobación de la letra. El notario cita a testigos que conozcan la letra y la firma del testador. Si no los hay o dudan, se encarga un informe pericial caligráfico.
- Citación de la familia. Se convoca al cónyuge, a los descendientes y ascendientes y, a falta de ellos, a los parientes próximos, que pueden hacer observaciones.
- Protocolización. Si el notario considera acreditada la autenticidad, incorpora el testamento a su protocolo y expide copias. Desde ese momento funciona como cualquier otro testamento.
Este procedimiento tiene un coste y lleva tiempo, que el testamento notarial evita. Es la parte que casi nadie tiene en cuenta al escribir un ológrafo.
Cuándo tiene sentido usarlo
- En una urgencia, cuando no es posible acudir a un notario ni que acuda él.
- Como solución provisional, hasta poder otorgar un testamento notarial que lo sustituya.
- Para disposiciones sencillas: un heredero único o un reparto por partes iguales.
No es el instrumento adecuado para desheredar, establecer sustituciones, nombrar tutor con condiciones o repartir bienes concretos entre varios hijos: son cláusulas en las que una redacción imprecisa acaba en pleito.
Preguntas frecuentes
¿Puedo imprimir esta plantilla y firmarla?
No. Un testamento ológrafo debe estar escrito íntegramente a mano por el propio testador, no impreso ni mecanografiado. Esta plantilla solo sirve como guía de qué contenido incluir al escribirlo tú mismo.
¿Qué pasa con este testamento después del fallecimiento?
Debe presentarse ante notario para su adveración y protocolización en un plazo de 5 años desde el fallecimiento, o pierde su validez.
¿Por qué se recomienda el testamento notarial en vez del ológrafo?
El testamento abierto ante notario ofrece más seguridad jurídica: el notario asesora sobre el contenido, comprueba la capacidad del testador, custodia el original y lo inscribe en el Registro de Actos de Última Voluntad, evitando riesgos como pérdida, destrucción, errores de redacción o impugnaciones por falta de claridad.
¿Dónde debo guardar el testamento ológrafo una vez escrito?
En un lugar seguro y conocido por alguien de confianza. Si nadie lo encuentra tras el fallecimiento, la herencia se tramitará como si no hubiera testamento. Puede depositarse en una notaría, o basta con decir a un familiar dónde está.