Por el Equipo Editorial de Heredy · Responsable editorial: Marc Isach · Publicado el 7 de septiembre de 2026 ·

Renuncia pura vs renuncia traslativa: diferencias

En resumen

No toda «renuncia» es igual a efectos legales y fiscales. Confundir estos dos conceptos es uno de los errores más caros que se pueden cometer al gestionar una herencia, porque una de las dos formas puede generar una doble tributación inesperada.

La renuncia pura se llama también abdicativa; la traslativa, «in favorem», a favor de alguien. En el lenguaje corriente las dos se describen igual, pero para Hacienda son operaciones distintas, y la diferencia puede ser de miles de euros.

Diferencias clave

Renuncia pura (o «abdicativa»)Renuncia traslativa
A quién beneficiaA quien determine la ley (los demás herederos del llamamiento)A la persona concreta que el renunciante elige
Naturaleza jurídicaUna única renunciaEn realidad son dos actos: aceptar y luego donar/ceder
TributaciónSolo tributa quien finalmente recibe, por impuesto de sucesionesTributa el renunciante por sucesiones y, además, el beneficiario puede tributar por donaciones
Quién decide el destinoEl testamento, si nombra sustituto, y las reglas legales de acrecimientoEl propio renunciante, de forma expresa

Esa es la diferencia de fondo: la renuncia pura deja el destino de la parte a las reglas de la sucesión; la traslativa lo mantiene en manos de quien renuncia, a cambio de pagar más impuestos.

Renuncia pura 1 hecho imponible (sucesiones) Renuncia traslativa 2 hechos imponibles (sucesiones + donaciones)

Por qué ocurre esta diferencia fiscal

Cuando renuncias de forma pura, la ley entiende que nunca llegaste a ser heredero: tu parte pasa directamente a quien corresponda según las reglas legales, sin pasar «por tus manos». Cuando renuncias a favor de una persona concreta que tú eliges (renuncia traslativa), Hacienda entiende que primero aceptaste la herencia (y por tanto debes tributar por el impuesto de sucesiones) y después se la donaste a esa persona, lo que genera un segundo impuesto, el de donaciones, para quien la recibe.

Ejemplo de por qué la diferencia importa tanto

Un heredero no quiere su parte de una herencia, valorada en 100.000€, y desea que pase a su hermano.

El resultado puede ser una carga conjunta mucho mayor por una operación que persigue el mismo fin.

Cómo se formaliza cada una

Las dos se firman ante notario, pero el documento dice cosas distintas. La renuncia pura declara que no se acepta la herencia, sin nombrar beneficiario, y deja que la ley decida a quién pasa esa parte. La traslativa nombra al beneficiario, y eso es lo que la convierte fiscalmente en una doble transmisión. La redacción decide el impuesto: antes de firmar hay que tener claro si solo se quiere no heredar o si se quiere que la parte llegue a alguien concreto, y decírselo al notario.

Cuándo puede compensar igualmente la renuncia traslativa

La renuncia traslativa tiene sentido cuando se quiere que la parte llegue a una persona concreta que no sería la llamada por la ley: un sobrino en lugar de un hermano, por ejemplo. La renuncia pura no lo permite, porque el destino lo deciden las reglas legales. El segundo impuesto es el precio de elegir al beneficiario.

Antes de decidir conviene calcular los dos impuestos: el resultado depende de la comunidad y del parentesco entre quien cede y quien recibe.

Cómo evitar el error

Si solo quieres no aceptar tu parte, renuncia sin nombrar beneficiario. Si quieres que llegue a una persona concreta, ten presente que fiscalmente equivale a aceptar y donar. En ese caso suele ser más claro aceptar la herencia y hacer después una donación: también tributa, pero permite calcular los dos impuestos por separado antes de decidir.

Qué parentesco aplica Hacienda al que recibe la parte renunciada

En la renuncia pura tributa solo quien recibe, pero la ley del impuesto añade una cautela para que la renuncia no sirva para pagar menos:

Elemento del cálculoDe quién se toma
Patrimonio preexistenteSiempre el de quien recibe
Parentesco con el fallecidoEl de quien recibe, salvo que al renunciante le corresponda un coeficiente más alto: entonces se aplica el del renunciante

En el caso más frecuente la regla no cambia nada: si un hijo único renuncia y heredan sus propios hijos, unos y otros son descendientes del fallecido. Sí tiene efecto cuando el renunciante es un pariente más lejano que quien ocupa su lugar: por ejemplo, un sobrino nombrado heredero que renuncia y deja paso a un hijo del testador designado como sustituto. El hijo tributa con el coeficiente del sobrino.

Tres renuncias que la ley trata como aceptación

El Código Civil entiende aceptada la herencia, aunque el documento diga «renuncio», en estos casos:

Lo que hace el herederoCómo se califica
Renuncia a favor de uno o varios coherederos concretos, aunque sea gratisAcepta y dona
Renuncia a cambio de dinero, aunque beneficie a todos los coherederosAcepta y vende
Vende, dona o cede su derecho a un extrañoAcepta y transmite
Renuncia gratis y la parte va a quienes ya les correspondía por ley o por acrecimientoRenuncia pura: no hay aceptación

La consecuencia no es solo fiscal. Quien «renuncia» de una de las tres primeras formas ha aceptado, y por tanto responde de las deudas de la herencia como cualquier heredero.

Hay un cuarto supuesto, este solo fiscal: la renuncia pura firmada cuando el impuesto de esa herencia ya ha prescrito. Está explicado en plazo para aceptar o renunciar.

Guías relacionadas: heredero con deudas o embargos: qué pasa con su herencia.

Herramienta relacionada. Si dudas entre aceptar, aceptar a beneficio de inventario o renunciar, el test de aceptar o renunciar ordena la decisión en pocas preguntas.

Siguiente paso. Elegido el tipo de renuncia, mira cómo se renuncia paso a paso.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la renuncia traslativa sale más cara fiscalmente?

Porque, a efectos fiscales, se considera que el renunciante primero acepta la herencia (tributando por el impuesto de sucesiones) y después la dona a la persona elegida (tributando esa persona por el impuesto de donaciones), en vez de un único hecho imponible como ocurre con la renuncia pura.

¿Cuándo tiene sentido elegir la renuncia traslativa a pesar del coste?

Cuando quieres garantizar que tu parte llegue a una persona concreta que no sería la siguiente llamada según las reglas legales de acrecimiento. La renuncia pura no permite elegir beneficiario: el destino lo determina la ley, no la preferencia personal del renunciante.

¿Cómo sabe Hacienda si mi renuncia es pura o traslativa?

Por el contenido del propio acta notarial: si identifica expresamente a un beneficiario concreto, se trata como traslativa. Si simplemente declara la renuncia sin mencionar beneficiario, se trata como pura, y el destino lo determinan las reglas legales de acrecimiento.

Fuentes oficiales