Testamento con hijos de distintas relaciones: cómo repartir
En resumen
Todos los hijos tienen los mismos derechos en la herencia, sea cual sea la relación de la que nacieron. La legítima estricta, un tercio, se reparte entre todos por igual; los otros dos tercios pueden repartirse de forma desigual. Lo que cambia en estas familias es el riesgo de conflicto, entre hermanos que apenas se tratan y entre los hijos y el cónyuge actual, y eso se previene en el testamento.
Esta página forma parte de la guía de testamento de Heredy.
La igualdad entre hijos matrimoniales y no matrimoniales rige desde la reforma del Código Civil de 1981. No existe ninguna categoría de hijo de segunda relación con derechos distintos.
Lo que la ley dice: igualdad total
| Aspecto | Trato legal |
|---|---|
| Legítima estricta | Igual para todos los hijos, a partes iguales, con independencia de la relación de la que provengan |
| Tercio de mejora | El testador puede favorecer a unos hijos sobre otros dentro de este tercio |
| Tercio de libre disposición | Total libertad del testador para repartirlo como quiera |
Amplía el reparto exacto en la legítima: qué es y cuánto corresponde a cada heredero.
Ejemplo práctico: tres hijos de dos relaciones distintas
Una persona fallece con un patrimonio de 450.000€. Deja dos hijos de su primer matrimonio y uno de su relación actual:
| Parte de la herencia | Importe | Regla |
|---|---|---|
| Legítima estricta | 150.000€ | 50.000€ para cada hijo, sin distinción |
| Tercio de mejora | 150.000€ | Solo para hijos o nietos, en la proporción que decida el testador |
| Tercio de libre disposición | 150.000€ | Para quien quiera: un hijo, la pareja o un tercero |
El testador decide, por tanto, sobre 300.000€ de los 450.000€. Lo único fijo son los 50.000€ de legítima estricta de cada hijo: en el caso extremo, un hijo podría recibir 350.000€ y los otros dos, 50.000€ cada uno. Si no hay testamento, los tres heredan 150.000€. A todo ello se suma el usufructo del cónyuge, si lo hay.
Por qué estas familias necesitan planificación adicional
Los medio hermanos que apenas se conocen no tienen la confianza previa que facilita acordar el valor de un bien o repartir los objetos de la casa. Cada decisión de la partición puede bloquearse.
Antes de repartir hay que saber qué es herencia. Con varias relaciones sucesivas puede haber bienes privativos, gananciales de un matrimonio anterior sin liquidar y gananciales del actual. Solo los privativos y la mitad de los gananciales del fallecido entran en su herencia.
La vivienda es el punto de mayor fricción cuando el cónyuge actual no es padre o madre de todos los hijos: ellos quieren disponer de su parte y él necesita seguir viviendo allí. El usufructo universal con cautela socini, o un derecho de uso por un plazo, lo resuelven por anticipado: ver testamento entre cónyuges.
Herramientas para reducir el conflicto
Un contador-partidor nombrado en el testamento hace el reparto sin necesitar el acuerdo de todos los hermanos. Es lo más eficaz cuando hay bienes que no pueden dividirse, como una vivienda o un negocio.
Un seguro de vida a favor de un hijo permite compensarle sin tocar el reparto: el capital lo cobra directamente el beneficiario y no entra en la partición. Solo las primas pagadas podrían discutirse si perjudican la legítima de los demás.
Explicar el porqué del reparto, en el testamento o en una carta aparte, evita que cada hijo lo interprete por su cuenta. Muchos conflictos nacen de no entender la decisión, más que del reparto mismo.
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Preguntas frecuentes
¿Tienen menos derechos los hijos de una relación anterior?
No. Todos los hijos, con independencia de en qué relación o matrimonio nacieron, tienen exactamente los mismos derechos de legítima. El Código Civil no distingue entre hijos según la relación de la que proceden.
¿Puedo favorecer a los hijos de mi relación actual frente a los de mi relación anterior?
Dentro del tercio de mejora y del tercio de libre disposición, sí: el testador puede repartir esas dos terceras partes de forma desigual entre sus hijos, favoreciendo a unos sobre otros por el motivo que considere. La legítima estricta, en cambio, debe repartirse siempre a partes iguales entre todos los hijos, sin excepción por la relación de la que provengan.
¿Qué pasa con la vivienda si mi cónyuge actual convive en ella pero no es el padre o madre de mis hijos?
Sin previsión expresa en el testamento, los hijos —como nudos propietarios de la parte no correspondiente al usufructo del cónyuge— podrían presionar para disponer de su parte del inmueble. Cláusulas como el usufructo universal, la cautela Socini o el fideicomiso de residuo permiten proteger la continuidad del cónyuge en la vivienda sin perjudicar la legítima de los hijos.